Hace unos días falleció Richard Wright, tecladista del grupo Pink Floyd. Con toda intención no escribí nada aquí, porque últimamente esto parece página de obituarios de gente relacionada con la música y pues... como que no. Seguro irá muriendo gente a la que admiro y bueno, además que si hubiera escrito algo sobre Wright y Floyd, no hubiera dormido en un par de días.
Cambiando de ideas (o no del todo) hace unos días estuve pensando en una de las curiosidades de la música, que de vez en cuando sale al encuentro de mis piensos con afán de desconcertarme.
Ensayando con un amigo algunas piezas de grupos que le/me gustan, con el afán de tocarlas dentro de algunas semanas en una fiesta por nuestros cumpleaños (ajá, no faltaba la publicidad) caí en cuenta por enésima vez de que tratándose de rock, siempre ha existido como una necesidad de establecer una diferencia entre la música original de un grupo o músico y los "covers" que hace. Es decir la música propia y la música de otros que se toca. No es que tenga nada de malo, y de hecho luego resultan sorpresas como pensar que un "cover" de tal rola es mejor que la versión original.
Pero ese afán de aclarar, sobre todo a nivel digamos local y no profesional, que se van a tocar covers sigue siendo un misterio para mí.
Creo que el rock es el único género musical en que sucede esto, porque no pasa en el blues, en el jazz se habla de "standards" y en la música formal, pues qué diré... no me gustaría ver un cartel o una nota de prensa que anunciara algo como:
El cuarteto de cuerdas del desierto ofrecerá este viernes, en punto de las ocho de la
noche, un programa de música que abarcará covers de las obras más desconocidas de Hindemith. El recital....
En fin... que esto de los covers sigue siendo una simple curiosidad musical. Al menos para mi.