Aprovechando el ocio forzado del verano, subo una excelente versión de Just, la pieza de Radiohead, en un estilo acústico bluegrassy. Los causantes son Nickel Creek, grupo que nunca había escuchado hasta hoy con esto que sigue aquí abajo. Así que a pesar de las seguras críticas va:
Hace tal vez un par de años, A.E. baterista esporádico de nuestro informal grupo me presentó la música de Wilco, a quienes no seguí realmente más allá del disco que en esa ocasión me regaló. Ahora, justo cuando acaban de estrenar nuevo material, me encuentro con esta pieza (de un disco previo) que me llamó la atención por su excelente tìtulo: You are my face. Así, curioso que soy, escucho la pieza y me doy cuenta que debo poner más atención a las sugerencias de amigos que sienten la música con pasión, e igualmente la tocan. Salud, entonces.
Mientras decido qué no hacer este viernes de tranquilidad forzada, o mejor dicho asumida voluntariamente, pongo a prueba mi fuerza de voluntad mientras escucho la pieza Spilled Milk Factory del grupo Ugly Casanova.
Hace dìas que estoy pensando si debo o no compartir en este blog algunos de los criterios que (recién acepto ) utilizo cuando busco nuevos grupos, en este afán a veces fastidioso de encontrar música interesante. Reconozco que lo que viene a continuación no es de ningún modo un pretencioso conjunto de reglas a seguir, sino más bien una confesión, una suerte de listado de prejuicios, un conjunto de neurosis y amarguras proyectadas en mi gusto por la música, que de un modo u otro (es decir, velada o cínicamente) han guiado mi camino en este mundo de música, ruidos y vergüenzas auditivas. Quiero creer que de algo me han servido: mis tropiezos son menos frecuentes y además aprovecho mejor el tiempo. Aclaro: incompleta como es, parece que la lista crece cada vez que me pongo a pensar por qué decido escuchar la pieza de algún grupo o no. En ocasiones cuando ignoro mis criterios me voy de boca y no alcanzo a poner las manos para amortiguar el golpe, pero hay veces, muy pocas realmente, en que resultan sorpresas que me hacen cuestionar si vale la pena seguir alguna guía. En fin, van algunos tips, por si les interesa.
En general, evito escuchar cualquier pieza de:
- Grupos con nombres que contienen muchas X, Y, o Z. Lo mismo los nombres que incluyen números, o palabras que mezclan altas y bajas. Seguro es porquería jipjopera. (Y conste que hay dos o tres cosas que me gustan).
- Cualquier pieza que entre paréntesis traiga la leyenda "REMIX". Guác!. Electronic crap I say.
- Desde luego, pero desde luego, cualquier cosa que comience con esas siglas que se presumen como si fueran título nobiliario: DJ. (NO, NO y NO).
- Grupos cuyos nombres remiten: a imágenes de preparatoria o adolescentes sobremotivados o a adultos con ideas positivas, positivas siempre. Seguro es mugre pop de la más sosa (ejemplos, nunca escucharé rolas de: Clap your hands say yeah; The Yeah Yeah Yeahs, etc).
- Recomendaciones de críticos, sobre todo ingleses. Este criterio es más dudoso. En el caso de los ingleses (vía Uncut o Mojo, por ejemplo) hay que tomar en cuenta dos cosas. Primero, escuchan mucha porquerìa y sus filtros estàn dañados, sus normas de calidad ya no existen, y les pagan por escribir sobre música comercial. Segundo, son ingleses y se tomaron muy en serio lo de la invasiòn inglesa de los sesenta y setenta. Aunque les concedo que son parejos, aplauden la misma música simplona aunque no sea de su tierra. Además, hay uno que otro que a veces da un buen tip (si no le gusta, hay que oír por qué, jeje).
- Ah... canciones que en el título sustituyen números o letras por palabras ( es decir algo asì como "U make me feel 2 crappy")
- Nada de quien se diga es: "productor". Esto equivale a decir pegostero electrónico de música ajena, ganón con pretenciones de músico, místico del dinero y los colores y sonidos extravagantes pero sin ninguna gracia.
- Grupos con nombres que pretenden ser muy cultos, o que hacen referencias a la arquitectura, pintura y similares (por ejemplo: La oreja de Van Ghog o Helsinki Hotel).
Luego de varias semanas de no escribir nada, en el registro anterior subí una pieza sin dedicatoria ni explicación porque las palabras no alcanzaban.
Hoy vuelvo a lo de antes, aunque un tanto distinto. Durante este tiempo he tenido algunas ideas para comentar acá, pero ya las iré subiendo poco a poco. Mientras tanto, resulta que me reencuentro con el compositor alemán Max Richter, cuya música casi siempre profunda, en ocasiones resulta compleja para apreciar a la primera escucha. No es el caso de esta pieza, On the nature of daylight, que de plano me conmovió tanto que decidí no escuchar nada más por hoy. Curiosa la forma en que encuentra uno coincidencias cuando el espíritu está atento.
Entre los proyectos de Richter, hay uno que se llama 24 postales, y tiene que ver con el mismo número de breves piezas y fotografías destinadas a ser vistas en celulares. Aunque no he intentado descargarlas en mi fono, si te interesa darte una vuelta por la página de Richter, la encuentrasaquí .
(Y para presumir que ya medio aprendí cómo incluír links en el texto, en éste otro puedes escuchar más música de este blog ) .