Friday, November 28, 2008

NI MODO

Comienza la tortura de la música navideña por todas partes, las cancioncillas tristonas, los sonsonetes enfadosos y campanitas... uf! campanitas sin cesar. Como si el ataque constante lograra transmitirnos de algún modo el "sentimiento navideño" para estar felices todo el tiempo con todo el mundo. Ni siquiera intentaré extenderme sobre esto. Pero eso de la musiquilla ... en esta época agrava la ya de por sí aberrante práctica de poner música a todo volumen en las banquetas, para promover especiales, o ventas de inauguración, aniversario o fin de temporada. Y es que la música, aparte de pésima (tengo un par de ejemplos que mejor me guardo para no herir susceptibilidades de los norteños) siempre, siempre es vomitada por las bocinas más corrientes distorsionándola a más no poder. Ni siquiera las pobres chavas que pretenden bailar al compás del ruidajo, en sus minúsculos atuendos, logran mitigar realmente el horror de la experiencia: las pobres niñas sólo malcontonean sus curvitas para beneplácito pasajero de algún ... paseante.
Cosas que la musiquita en esta época hace en mi neurosis. Pero acá me detengo... voy a la megatienda más cercana a mi domicilio. Espero no toparme con el señor Feliciano, porque entonces sí ... no respondo.

No comments: