A diferencia de otras formas creativas la música puede surgir, además de individualmente, en forma colectiva. Y el asombro de este proceso comienza en el momento en que alguien, frente a nosotros, espontáneamente y sin timidez comienza a componer algo, a tejer armonías y ritmos, a intuír o descubrir melodías . Uno es afortunado en tener amigos que brinden esa posibilidad. Algo así ocurre continuamente en el Huesolar, con Tomás o Francisco, durante largas sesiones musicales que parecen no tener en realidad límite.
Wednesday, May 18, 2005
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1 comment:
sí, se me ocurre que el todo son partes musicales de una pieza que hace nunca inició y no veo pa' cuando termine. Es como la obra de centurias de Cage, cuyo primer movimiento fue hace tantísimos años y el segundo será en el 2010. En realidad el equilibrio de la música lo da las partes de ausencia de sonido, el silencio pues, y ya no importa que pautados sean estos, si son instantes o décadas. La cuestión es que alguien lo escuche y transforme la percepción, y, ajá, la vida intransformable.
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