Para Alex, hermano de letras y ruidos.
Ahora frente a una explicación, alguna lógica, lo ineficaz de ciertas formas de lenguaje, como éste, frente a convulsiones, conmociones del espíritu:
De vez en vez, ya el aviso que anticipa una suerte de experiencia compartida a distancia resulta … una afortunada visión que se recibe con gozo.
Es tan poco común que dos o tres tonos, uno o dos instrumentos, cierto ambiente que apenas comienza a abrirse, se apoderen con tanta fuerza de “eso” que somos, lo que en verdad sentimos y tememos acá adentro, que cuando ocurre nos entregamos maravillados.
Luego lo improbable: que se comprenda esto: que algo duela así, sin comprenderlo del todo, y que a la vez me llene de felicidad.
Abrumado.
Añorando todo aquello que no es.
Agradecido.
Una certeza: que en este inconsciente colectivo, cercano o a distancia, a veces alguien dice por nosotros, alguien dice lo que nosotros, alguien dice para nosotros…
Entonces es cuando las lágrimas.
No comments:
Post a Comment